Ingredientes
Para
hacer una pizza en lata rectangular 40 X 31
cm
Para
la masa
495
gramos de harina de panadero o harina de fuerza
2,25
gramos de levadura seca
322
ml de agua a temperatura ambiente
12
ml de aceite de oliva virgen extra
10
gramos de sal
Para
el resto de ingredientes
Tomate
especiado al gusto
Pamplonica
70
gramos de queso cheddar rallado
300
gramos de mozzarella rallada
½
berenjena a rodajas pasada por la plancha
5-6
rodajas de rulo pequeño de cabra
Cebolla
caramelizada
Nueces
Tomates
secos
Aceite
Orégano
1
Burrata
Elaboración
Pon
la harina en el bol de una amasadora con el gancho amasador. Reserva
un poco del agua y disuelve en ella la levadura. Vierte esta mezcla
en la harina junto con la mitad del agua.
Empieza
a amasar a velocidad baja y mezclarlo durante unos 2 minutos, hasta
que el agua se absorba totalmente. Añade el aceite y la sal y vuelve
a mezclarlo.
Aumenta
la velocidad de la amasadora y añade lentamente el agua restante,
poco a poco, añadiendo más cuando se haya absorbido la cantidad
anterior.
La
mezcla estará bastante húmeda, pero no te preocupes, continua
mezclando 8-10 minutos y verás que la masa comenzará a estirarse y
a formar largas hebras de gluten.
Deja
que repose durante 10 minutos en el bol de la amasadora, tapada con
film. Antes de plegarla, deja que enfríe en el frigorífico unos
minutos.
Una
vez que la masa ha descansado brevemente, pliégala varias veces para
darle resistencia. Esto se hace así: Enharina una superficie de
trabajo y engrásate las manos con aceite. Pon la masa sobre la
superficie de trabajo, levántala suavemente por el centro y dobla
los extremos por debajo (o por encima) para que se encuentren en el
centro y formen bolsas de aire.
Girar
la masa 90 grados y repite la doblez. Devuelve la masa al bol,
cúbrelo con film y deja que descanse durante 15 minutos, luego
vuelve a plegarla de nuevo. Déjala descansar otros 15 minutos, y haz
el último pliegue.
Coloca
la masa en un recipiente de plástico con tapa hermética, engrasado,
y deja que repose de 18 a 24 horas en el frigorífico. Una vez que la
masa haya madurado en el frigorífico, ponla en una superficie de
trabajo y dale forma.
Coloca
las manos debajo de los bordes exteriores y deslízalas hacia abajo
para formar una bola. Repite varias veces hasta que la masa tenga
forma redonda. Dóblala y recógela con los dedos, llevando la bola
hacia ti. Esto hará que la bola sea uniforme y suave. Deja que la
bola repose en un recipiente engrasado durante 2 horas a temperatura
ambiente.
Engrasa
una lata de horno. Pon la bola en una superficie de trabajo y empieza
a presionar suavemente la superficie de la masa con los dedos,
estirándola para que quepa en el tamaño de la lata o estírala
directamente en la lata.
Hay
que precocer la masa antes de añadir los ingredientes. Para ello, pon
el tomate y si haces una parte sin tomate ponle un poco de aceite y
meter la lata en el horno a 220°C arriba/abajo sin ventilador
durante 11-14 minutos. Si la masa se está dorando más de un lado
que de otro, el horno no calienta uniformemente, y necesitarás darle
la vuelta a la lata.
Una
vez cocido, retíralo del horno y deja que enfríe un poco antes de
añadir los ingredientes, o deja que enfríe completamente si la vas
a utilizar después.
Monta
la pizza, pero no pongas la burrata. Yo la hice 3 partes
Pinte
2 tercios de la masa con tomate y 1 parte le puse aceite y orégano.
1
parte
Cubrir
la masa con unas rodajas de pamplonica, añadir 70 gr de queso
cheddar y 100 gr de mozzarella.
2
parte
Cubrir
la masa con unas rodajas de berenjena que se han asado antes en una
plancha, poner encima un poco de cebolla caramelizada un poco de rulo
de cabra desmigado, nuez rota y cubrirlo todo con 100 gr de
mozzarella.
3
parte
Poner
trozos de tomate seco esparcidos por la masa un poco de aceite y la
mozzarella
pon
la pizza en el horno caliente hasta que la corteza esté dorada y
crujiente, 9-10 minutos, retira la pizza del horno, es el momento de
poner la burrata.